Cesárea: Lo que nadie te cuenta sobre la recuperación física y el impacto emocional

3 marzo, 2026 3 min read
Written by: Romina
Obstetricia

Más que una cirugía: Un cambio de paradigma

La cesárea puede ser programada o de urgencia, pero en ambos casos, el cuerpo atraviesa una interrupción drástica de su proceso natural. La recuperación no depende solo del bisturí, sino del estado de salud previo, la presencia de enfermedades como la obesidad o la diabetes, y el acompañamiento que reciba la madre.

La recuperación física y sus complicaciones ocultas

La Dra. Miriam Al Adib Mendiri advierte que, como toda cirugía mayor, existen riesgos que van desde hemorragias e infecciones hasta la eventración.

  • ¿Qué es la eventración?: Ocurre cuando una de las capas de la pared abdominal no cicatriza correctamente, permitiendo que el contenido interno (vísceras) forme un bulto bajo la piel de la cicatriz.
  • El riesgo mayor: Si esas vísceras se estrangulan, se convierte en una urgencia quirúrgica grave.
  • Factores de riesgo: La obesidad, la mala técnica quirúrgica y un sistema inmune debilitado aumentan las probabilidades de que la pared abdominal “ceda”.

La herida invisible: El impacto emocional

Para la psicóloga Sabina del Río, la cesárea puede dejar huellas que no se ven a simple vista. El cambio en el cuerpo (diástasis, estrías o cicatrices queloides) puede afectar la autoestima y la vida sexual de la pareja.

  1. El trauma del “parto robado”: Muchas mujeres sienten que no fueron protagonistas de su parto, especialmente en cesáreas de urgencia donde hubo miedo a la muerte.
  2. Dificultad en el vínculo: La separación innecesaria de la madre y el bebé en las primeras dos horas —el periodo sagrado del “piel con piel”— puede dificultar la instauración de la lactancia y el apego inicial.
  3. Tocofobia: El miedo irracional a un futuro parto, lo que lleva a muchas mujeres a desistir de tener más hijos.

Frase para reflexionar: Decirle a una madre que “lo importante es que ambos están bien” minimiza su dolor. Se puede desdramatizar sin restarle importancia a la experiencia de la mujer.

Visibilizar para sanar

Históricamente, el cuerpo femenino y sus procesos (menstruación, parto, postparto) han sido relegados al ámbito de lo oculto. Visibilizar la cesárea como un tema social y sanitario, y no como un “problema individual”, es el primer paso para un cuidado integral.

  • Unidades de la Mujer: Cada vez existen más centros que tratan estos problemas de forma multidisciplinar, normalizando el funcionamiento del cuerpo y educando a la mujer para que deje de ocultar sus procesos.