El ritmo cardíaco podría anticipar el párkinson antes de los primeros síntomas

20 noviembre, 2025 3 min read
Written by: Romina
Cardiología

El ritmo cardíaco podría convertirse en una señal de alerta temprana para identificar el párkinson, incluso antes de que se manifiesten los síntomas visibles de la enfermedad. Así lo confirma una investigación realizada por el Instituto Biocruces de Bilbao, que analizó cómo ciertas alteraciones cardíacas están asociadas con esta patología neurodegenerativa.

Un hallazgo clave en la investigación

El doctor Juan Carlos Gómez, coordinador del Área de Enfermedades Neurodegenerativas del Instituto Biocruces, explicó que alrededor del 80% de los pacientes con párkinson presentan dificultades para incrementar su frecuencia cardíaca hasta aproximadamente 150 pulsaciones tras realizar ejercicio o actividad física.
Este fenómeno, conocido como insuficiencia cronotrópica, fue el punto de partida para estudiar si las alteraciones cardíacas aparecían antes del párkinson o únicamente cuando la enfermedad ya estaba avanzada.

Método de estudio

El equipo de investigación decidió centrarse en las formas genéticas del párkinson, ya que su análisis resulta más rápido y permite detectar con mayor claridad los mecanismos de la enfermedad.
“El trabajo derivó en un hallazgo principal: la detección de que la enfermedad de Parkinson comienza muchos años antes de las primeras manifestaciones motoras y afecta al sistema nervioso vegetativo, en particular a la inervación simpática del corazón”, señaló el Dr. Gómez.

¿Por qué existe esta relación?

El estudio evidenció que las alteraciones en el ritmo cardíaco se deben a dos mutaciones genéticas vinculadas al párkinson:

  • E46K del gen SNCA
  • Parkinsonismo atípico K317M en el gen MAPT

Estas mutaciones afectan la regulación del sistema nervioso autónomo, lo que explica la relación entre la enfermedad y la función cardíaca.

Síntomas que pueden alertar del párkinson

Según el Dr. Gómez, algunos síntomas no motores pueden advertir la presencia temprana de la enfermedad:

  • Disminución significativa de la tensión arterial de manera repentina o al ponerse de pie.
  • Ausencia de sudoración.
  • Problemas de olfato.
  • Estreñimiento persistente.

La importancia de un diagnóstico temprano

Reconocer estos signos de alarma y acudir a un médico de cabecera, cardiólogo o neurólogo puede marcar la diferencia. Detectar la enfermedad en fases iniciales permitiría prescribir un tratamiento temprano y, con ello, reducir la aparición o la intensidad de los síntomas del párkinson.