La nutrición como herramienta de control inflamatorio
Para quienes conviven con la hidradenitis supurativa (HS), la alimentación no es solo una cuestión de peso, sino una estrategia para reducir la carga inflamatoria del cuerpo. Aunque la HS no es causada directamente por lo que comemos, ciertos alimentos pueden elevar los niveles de hormonas e insulina, lo que a su vez estimula la oclusión del folículo piloso y la aparición de dolorosos nódulos.+1
Entender la conexión entre el índice glucémico, los lácteos y la respuesta inmune es fundamental para diseñar un estilo de vida que minimice la frecuencia de los brotes.

El papel de la insulina y el índice glucémico
El azúcar es quizás el mayor detonante dietético en la HS. Cuando consumimos alimentos con un alto índice glucémico (IG), los niveles de glucosa en sangre suben rápidamente, provocando un pico de insulina.
Este exceso de insulina estimula la producción de andrógenos y de una sustancia llamada factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-1). Ambos factores aumentan la producción de sebo y la proliferación de células en el folículo, favoreciendo su obstrucción.
- Alimentos a evitar: Azúcar refinada, harinas blancas, bebidas azucaradas, dulces industriales y cereales procesados.
- Alternativas recomendadas: Cereales integrales, legumbres y carbohidratos de absorción lenta que mantienen la glucosa estable.
El debate de los lácteos y la levadura de cerveza
Existen dos grupos de alimentos que han sido señalados específicamente por pacientes y estudios preliminares:
- Lácteos de vaca: La leche contiene hormonas naturales y precursores que pueden elevar el IGF-1 en humanos. Muchos pacientes reportan una mejoría significativa al reducir o eliminar el consumo de leche de vaca y sus derivados (quesos, yogures).
- Levadura de cerveza (Saccharomyces cerevisiae): Algunos estudios sugieren que evitar alimentos que contienen levadura (pan, cerveza, vino, pasteles) puede reducir la inflamación en pacientes que presentan una reacción inmunológica específica a este hongo.
Nutrientes aliados: Fibra, Zinc y Omega-3
Para contrarrestar la inflamación, la dieta debe enfocarse en nutrir la microbiota intestinal y reducir la oxidación celular:
- Zinc: Se ha demostrado que la suplementación con gluconato de zinc puede ayudar a reducir la inflamación de los nódulos en algunos pacientes, gracias a sus propiedades inmunomoduladoras.
- Ácidos grasos Omega-3: Presentes en el pescado azul, las nueces y las semillas de chía, ayudan a regular la respuesta inflamatoria del cuerpo.
- Fibra: Una dieta alta en fibra no solo ayuda a controlar el peso (reduciendo la fricción en los pliegues de la piel), sino que también ayuda a estabilizar los niveles de insulina.
Recomendación final
La respuesta a la alimentación es muy individual. Lo más recomendable es llevar un diario de alimentos y brotes durante un mes para identificar patrones personales. Antes de eliminar grupos alimenticios completos, es vital consultar con un nutricionista o dermatólogo para asegurar que no se produzcan deficiencias nutricionales.