Autismo y Nutrición: Estrategias para manejar la selectividad alimentaria y el riesgo de obesidad

20 octubre, 2025 3 min read
Written by: Romina
Niños

Más que un “capricho”: La biología de la alimentación en el TEA

Para un niño con Trastorno del Espectro Autista (TEA), el acto de comer no es solo una cuestión de hambre, sino una experiencia sensorial compleja. Se estima que en Estados Unidos 1 de cada 68 niños tiene un diagnóstico de TEA, y la gran mayoría enfrenta desafíos nutricionales que van desde la desnutrición selectiva hasta el sobrepeso.

El desafío de la selectividad alimentaria

La rigidez en las rutinas y la sensibilidad sensorial hacen que muchos niños rechacen alimentos por su textura, color o incluso el sonido que hacen al ser masticados.

  • Deficiencias comunes: Al restringir su dieta a unos pocos grupos (a menudo carbohidratos blancos), suelen presentar niveles bajos de Vitamina D, Vitamina E, Calcio y Fibra.
  • El riesgo oculto: La falta de hierro, proteínas y vitamina B12 puede afectar directamente su nivel de energía, su capacidad de concentración y su sistema inmunológico.

El riesgo de obesidad: Factores de peso

Contrario a la creencia popular, el autismo también tiene una fuerte vinculación con el sobrepeso:

  • Sedentarismo: Las dificultades en la coordinación motora o en la interacción social pueden alejar al niño de los deportes grupales o juegos físicos.
  • Alimentos de “consuelo”: Existe una tendencia a preferir alimentos ultraprocesados y calóricos que ofrecen una textura predecible y constante, a diferencia de las frutas o verduras que cambian de sabor según su madurez.

Dietas sin gluten y caseína: ¿Realidad o moda?

Es común escuchar que eliminar el trigo (gluten) y los lácteos (caseína) “cura” el autismo. Sin embargo:

  • Falta de evidencia: No existen estudios científicos sólidos que respalden estas dietas para el tratamiento del TEA.
  • El peligro: Eliminar estos grupos sin la supervisión de un profesional puede agravar las deficiencias de calcio y vitaminas del complejo B, comprometiendo el desarrollo óseo y neurológico. Solo deben retirarse si existe una alergia o intolerancia confirmada por pruebas médicas.

Pasos para mejorar la nutrición en casa

Si notas que la alimentación de tu hijo es demasiado limitada o su peso está aumentando:

  1. Diario Alimentario: Anota qué come, a qué hora y cuál es su reacción (arcadas, rechazo visual, etc.). Esto ayudará al nutricionista a detectar patrones sensoriales.
  2. Exposición gradual: No obligues a comer. A veces, el primer paso es simplemente que el niño acepte tener el alimento nuevo en su plato sin tocarlo.
  3. Chequeos Regulares: El pediatra debe monitorizar no solo el peso, sino también realizar analíticas de sangre para vigilar los niveles de micronutrientes.
  4. Suplementación profesional: Nunca automediques con megavitaminas; el exceso de ciertos nutrientes puede ser tóxico.