Fondo de ojo: La ventana que permite a tu médico ver el estado real de tu corazón

25 febrero, 2026 3 min read
Written by: Romina
Diabetes

¿Qué busca el médico en el fondo de ojo?

La retina es una capa de tejido sensible a la luz en la parte posterior del ojo que requiere un suministro constante de sangre. Debido a que sus vasos sanguíneos son muy pequeños (microvasculatura), son los primeros en mostrar señales de enfermedad sistémica.

Las 3 señales de alerta cardiovascular en tus ojos

1. Retinopatía Diabética (El daño por azúcar)

En la diabetes, el exceso de glucosa debilita las paredes de los capilares de la retina.

  • Lo que se ve: Pequeños puntos de sangre (microhemorragias) o fugas de grasa y líquido (exudados). Si la enfermedad progresa, el cuerpo crea vasos sanguíneos nuevos y frágiles que pueden romperse y causar ceguera.
  • La conexión: Si hay daño en la retina, es casi seguro que hay daño en los pequeños filtros del riñón.

2. Retinopatía Hipertensiva (El daño por presión)

La presión arterial alta “golpea” las arterias de la retina, obligándolas a estrecharse o endurecerse.

  • Lo que se ve: Las arterias se vuelven brillantes (reflejo en hilo de plata o cobre) y, en los cruces donde una arteria pasa sobre una vena, la aplasta (signos de cruce).
  • La conexión: Estos cambios indican que tus arterias coronarias y cerebrales también podrían estar perdiendo su elasticidad.

3. Signos de Colesterol Alto

A veces, el oftalmólogo puede detectar placas de colesterol (émbolos de Hollenhorst) que han viajado desde las carótidas hasta las pequeñas arterias del ojo. Es un aviso inminente de riesgo de accidente cerebrovascular (ACV).

¿Cómo se realiza el examen?

Es un procedimiento rápido y generalmente indoloro:

  1. Dilatación: Se aplican gotas para agrandar la pupila (esto puede nublar la visión de cerca por unas horas).
  2. Observación: Mediante un oftalmoscopio o una lámpara de hendidura, el médico proyecta una luz para iluminar la parte posterior del globo ocular.
  3. Mapeo: El especialista revisa la papila óptica, la mácula y el recorrido de todos los vasos sanguíneos.

¿Cada cuánto debes hacértelo?

  • Pacientes Diabéticos: Al menos una vez al año desde el diagnóstico.
  • Pacientes Hipertensos: Según la recomendación del cardiólogo, generalmente cada 1 o 2 años para monitorizar el daño de órgano blanco.
  • Mayores de 50 años: Como parte de su chequeo preventivo general.

Dato Clave: Muchos pacientes descubren que son diabéticos o hipertensos gracias a una visita rutinaria al oftalmólogo para cambiar sus anteojos. Los ojos no mienten sobre el estado de tu circulación.