El colesterol alto en la infancia es un problema cada vez más frecuente y, en la mayoría de los casos, está relacionado con malos hábitos de alimentación y falta de actividad física. Aunque la genética también influye —si uno de los padres tiene colesterol elevado, conviene controlar los niveles del niño—, la prevención se centra en mejorar la dieta y fomentar un estilo de vida saludable.

Alimentación y colesterol en niños
La dieta es el factor más determinante en los niveles de colesterol. Algunos alimentos contribuyen a elevarlo más que otros:
- Alto contenido en colesterol: vísceras, embutidos, yema de huevo, quesos curados, langostinos.
- Contenido moderado o bajo: carnes magras, pescado, leche.
- Sin colesterol: frutas, verduras, legumbres, frutos secos, arroz, pasta.
Estos últimos deben ser la base de la alimentación infantil, no solo por su nulo aporte de colesterol, sino también por sus múltiples beneficios nutricionales.
Sedentarismo y obesidad: un riesgo añadido
El sedentarismo, junto con una dieta desequilibrada, es un factor que favorece la obesidad y, con ella, el riesgo de colesterol alto en la infancia. La falta de actividad física reduce el colesterol HDL (el “bueno”) y aumenta el LDL (el “malo”) y los triglicéridos.
Cómo prevenir el colesterol alto en los niños
La hipercolesterolemia infantil puede prevenirse con medidas sencillas pero constantes:
- Seguir una alimentación equilibrada, baja en grasas saturadas.
- Priorizar la dieta mediterránea, rica en pescado, aceite de oliva, legumbres, cereales, frutas y verduras.
- Reducir los precocinados, frituras y comida rápida. Cocinar a la parrilla, al horno o al vapor.
- Limpiar la carne de grasa visible y escurrir las grasas de los asados.
- Realizar ejercicio físico regular (caminar, correr, nadar, andar en bicicleta), lo que ayuda a aumentar el colesterol bueno (HDL) y reducir el malo (LDL).
Conclusión
Cada vez se diagnostican más casos de colesterol alto en niños, y en la mayoría de las ocasiones está relacionado con hábitos poco saludables. La buena noticia es que, con una dieta adecuada y ejercicio regular, la hipercolesterolemia infantil puede prevenirse y controlarse.