Síntomas de infarto en mujeres: Las señales silenciosas que no debes ignorar

6 enero, 2026 3 min read
Written by: Romina
Cardiología

El corazón femenino: Un código diferente

Históricamente, los síntomas del ataque cardíaco se han descrito basándose en estudios realizados mayoritariamente en hombres. Sin embargo, el corazón de la mujer suele “avisar” de formas distintas. Esta diferencia biológica hace que muchas mujeres confundan un evento cardíaco con problemas digestivos, estrés o simple cansancio, retrasando una atención médica que puede salvarles la vida.

Los síntomas de infarto en mujeres no siempre incluyen el clásico dolor de pecho. Aprende a identificar las señales silenciosas como la fatiga extrema, el dolor de mandíbula y las náuseas que podrían salvar tu vida.

Como vimos en nuestro artículo sobre las mamografías y el riesgo cardiovascular, la prevención es la herramienta más potente. Pero cuando la prevención no es suficiente, saber reconocer estas señales es vital.

Los síntomas que “ellas” sienten

A diferencia del dolor punzante en el brazo izquierdo, las mujeres suelen experimentar una combinación de los siguientes síntomas:

  1. Presión o pesadez incómoda: No siempre es un dolor agudo; a veces se siente como una opresión en el centro del pecho que dura unos minutos o que va y viene.
  2. Dolor en áreas “inusuales”: Es muy común el dolor en ambos brazos, la espalda, el cuello, la mandíbula o incluso la parte superior del estómago (zona de la boca del estómago).
  3. Dificultad para respirar: Sentir que te falta el aire sin haber hecho un esfuerzo físico importante, con o sin molestias en el pecho.
  4. Fatiga inusual y extrema: Muchas mujeres informan haber sentido un cansancio demoledor días o incluso semanas antes del evento, como si no tuvieran fuerzas para realizar tareas cotidianas simples.
  5. Náuseas y sudor frío: A menudo se confunde con una indigestión o una gripe fuerte. Si el sudor frío aparece de repente y sin fiebre, es una señal de alerta roja.

¿Por qué las mujeres tardan más en pedir ayuda?

La ciencia ha identificado factores sociales y biológicos que agravan esta situación:

  • La “normalización” del malestar: Las mujeres tienden a priorizar el cuidado de los demás y suelen atribuir sus síntomas al estrés de la vida diaria.
  • Umbral del dolor: En muchos casos, los síntomas femeninos no son tan “dramáticos” como en los hombres, lo que genera dudas sobre la gravedad de la situación.
  • Diagnósticos erróneos: Incluso en entornos médicos, a veces se diagnostica ansiedad o ataques de pánico en mujeres que están cursando un problema cardíaco.

Qué hacer ante la sospecha

Si sientes una combinación de estos síntomas, especialmente si aparecen de forma repentina:

  • No esperes: Cada minuto cuenta para salvar el tejido del músculo cardíaco.
  • Llama a emergencias: Es preferible una falsa alarma que ignorar un infarto real.
  • Menciona tus sospechas: No tengas miedo de decir: “Creo que puedo estar teniendo un infarto”. Esto activa protocolos específicos de triaje en los hospitales.