La secreción por el pezón es un motivo de consulta ginecológica y mastológica frecuente. Fuera de etapas naturales como el embarazo o el periodo de lactancia, la salida de fluido a través de los conductos mamarios genera incertidumbre, aunque la mayoría de los casos responde a condiciones benignas o desbalances hormonales tratables.
Evaluar si el líquido proviene de un solo seno (unilateral) o de ambos (bilateral), así como identificar su coloración y consistencia, resulta fundamental para orientar el diagnóstico clínico.

Causas frecuentes de secreción mamaria
La salida de líquido puede originarse por alteraciones locales en el tejido mamario o por desequilibrios endocrinos generales:
- Papiloma intraductal: Pequeño tumor benigno que crece dentro de un conducto galactóforo; es una de las causas más habituales de secreción transparente o con restos hemáticos.
- Ectasia ductal: Dilatación e inflamación de los conductos mamarios, común durante la perimenopausia, que suele generar secreciones espesas, verdosas o parduzcas.
- Mastitis e infecciones: Frecuentes en conductos bloqueados; suelen producir una secreción purulenta acompañada de dolor localizado, calor y enrojecimiento.
- Alteraciones hormonales (Hiperprolactinemia e Hipotiroidismo): La elevación de la hormona prolactina o una tiroides hipoactiva pueden provocar galactorrea (salida de líquido lechoso por ambos senos).
- Fármacos: Efectos secundarios de anticonceptivos orales, antidepresivos, antihipertensivos o protectores gástricos.
- Estimulación física o traumatismos: Manipulación repetitiva, fricción con la ropa o golpes en la zona torácica.
El significado de los colores en la secreción
El tono del fluido proporciona indicios clínicos relevantes para el especialista:
- Lechoso o blanquecino: Asociado típicamente a desajustes hormonales o niveles elevados de prolactina (galactorrea).
- Amarillento o verdoso: Común en la ectasia ductal o procesos inflamatorios locales.
- Transparente y acuoso: Requiere evaluación detallada si brota de forma espontánea por un único orificio.
- Sanguinolento o rojizo: Amerita valoración prioritaria para descartar papilomas intraductales o procesos malignos.
- Purulento (con aspecto de pus): Sugiere un cuadro infeccioso bacteriano activo.
Síntomas acompañantes y señales de alerta
La secreción suele presentarse junto con sensibilidad, tirantez, asimetría mamaria o irregularidades en el ciclo menstrual. No obstante, es indispensable acudir de inmediato a una valoración médica especializada ante los siguientes signos:
- Salida de líquido espontánea (sin necesidad de presionar el seno o el pezón).
- Secreción proveniente de un solo seno (unilateral) y a través de un único poro.
- Presencia de sangre visible en el fluido.
- Palpación de un bulto, nódulo o engrosamiento en el seno o en la axila.
- Retracción, inversión o descamación en la piel del pezón o la areola.
El abordaje diagnóstico incluye estudios de imagen como la ecografía mamaria y la mamografía, análisis de laboratorio hormonal y, de ser necesario, citología del líquido expulsado para definir el tratamiento adecuado.