Várices vs. Trombosis: No son lo mismo
Las várices son venas dilatadas y tortuosas que han perdido la capacidad de retornar la sangre de forma eficiente hacia el corazón debido al fallo de sus válvulas internas. Por otro lado, la trombosis es la formación de un coágulo dentro de una vena, lo cual bloquea el flujo y genera una inflamación aguda.

¿Cuándo una várice se convierte en un peligro?
El riesgo real aparece cuando la sangre estancada dentro de una várice se coagula, dando lugar a dos situaciones distintas:
1. Tromboflebitis Superficial (Varicotrombosis)
Ocurre cuando el coágulo se forma en una vena visible, justo bajo la piel.
- Señales: La vena se siente como un “cordón” duro, está muy roja, caliente y duele intensamente al tacto.
- El riesgo: Aunque suele ser menos peligrosa que la profunda, si el coágulo está cerca de una unión con el sistema profundo (como en la ingle), podría migrar y complicarse.
2. Trombosis Venosa Profunda (TVP)
Este es el escenario de mayor riesgo. El coágulo se forma en las venas que están dentro de los músculos.
- Señales: Hinchazón repentina de toda la pierna (o el pie y la pantorrilla), dolor profundo similar a un calambre fuerte y, a veces, un tono azulado o pálido en la piel.
- El riesgo mortal: Si el coágulo se desprende, viaja por el torrente sanguíneo hasta los pulmones, causando una embolia pulmonar.
Banderas rojas: ¿Cuándo correr a urgencias?
Debes buscar atención médica inmediata si presentas una vena inflamada acompañada de:
- Hinchazón asimétrica: Una pierna está notablemente más inflamada que la otra.
- Dolor incapacitante: No puedes apoyar el pie o caminar por el dolor en la pantorrilla.
- Cambios de color: La pierna se torna morada o muy rojiza de forma súbita.
- Dificultad para respirar: Si sientes falta de aire o dolor en el pecho tras notar molestias en las piernas, podría ser señal de que el coágulo se ha movido.
Cómo prevenir la progresión
Si tienes várices, no esperes a que se compliquen:
- Compresión elástica: Las medias de compresión son el tratamiento número uno para evitar que la sangre se estanque.
- Control de peso y ejercicio: Reducir la presión sobre las piernas y activar la “bomba muscular” de la pantorrilla es vital.
- Evaluación con Eco-Doppler: Es el estudio estándar para ver cómo fluye la sangre por tus venas y detectar coágulos invisibles a simple vista.